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El Río de la Gloria Iglesia Cristiana
Desde 1992

Nuestra historia

Cómo Dios levantó esta iglesia en el Oriente Antioqueño.

En el año 1992, en Medellín, Colombia, Patricia Ángel —licenciada en Educación Preescolar— conoce a Jesucristo y comienza a reunirse en un grupo de oración con una vecina cristiana. Empieza a estudiar la Palabra de Dios y a orar por la conversión de su familia: su esposo y sus cinco hijos. Después de casi tres años, el Señor toca la vida de Diego Saldarriaga —ingeniero administrativo y empresario— y lo saca de la idolatría, la Nueva Era, las creencias y las tradiciones religiosas. Comienzan a congregarse junto con sus hijos Verónica, Melisa, Karina, Valentina y Samuel.

La visión de 1995

Durante un servicio de alabanza, Dios les da una visión: volaban en un helicóptero, pasando por encima de los municipios del Oriente Antioqueño, comenzando en El Retiro, sobre La Ceja, Rionegro, Marinilla. Y una frase se repetía en sus mentes:

De este lugar saldrá luz para el Oriente Antioqueño.

No sabían que ese era el llamado que Dios les estaba haciendo. Dios habló a través de muchos profetas confirmando el llamado a predicar Su Palabra, hasta que el 31 de mayo de 1997 liquidaron el negocio que tenían y del cual creían que Dios les iba a proveer para sostener la familia y el ministerio. Diego pensaba que, si iba a servirle al Señor de tiempo completo, no dependería de las limosnas de la iglesia. Dios los estaba preparando para que dependieran solamente de Él. Ese mismo día hicieron un pacto: le entregaron todo —sus vidas, sus propiedades, sus finanzas— y prometieron servirle de tiempo completo, confiando en que Él se encargaría de suplir todas sus necesidades.

El Camino de la Vida

Ambos se pusieron a la orden de sus pastores sin recibir un salario de la denominación a la que pertenecían, y comenzaron a servir al Señor en distintas áreas. El Señor los fue dirigiendo en cada paso, viendo Su mano cada día. El 29 de agosto de 1997 estaban abriendo una nueva obra en Rionegro, en el sector de Llanogrande, en un lugar llamado El Camino de la Vida. Así se llamó la Iglesia, y allí funcionó por tres años.

Después de que Dios llenó el espacio con más de 120 personas, Diego tuvo un sueño: veía claramente un local muy grande, lleno de agua que le llegaba hasta las rodillas, con el piso embaldosado en franjas blancas y negras. Escuchó una voz que le decía: «Ustedes, ¿por qué no toman este local, ya que el dueño se tuvo que ir del país?». Al día siguiente, al pasar por un supermercado que habían cerrado tiempo atrás a causa de una inundación, vieron con sorpresa que el lugar coincidía con el del sueño de la noche anterior. Hablaron con el encargado: efectivamente, el dueño había tenido que salir del país por amenazas de secuestro —en esa época eran muy frecuentes— y lograron llegar a un acuerdo de arriendo.

El río frente a la iglesia

A los dos años Dios los llevó al local actual, en la Unidad Industrial de Rionegro, frente al río. Dios les empezó a hablar sobre Su Gloria como un río que inundaría todo Rionegro y el Oriente Antioqueño; la ciudad ya no se llamaría más Rionegro, sino El Río de la Gloria.

En noviembre de 2002, un pastor invitado de Inglaterra estaba hablando de esta palabra a la Iglesia y, mientras hablaba, el río empezó a crecer de tal manera que se salió hacia la calle y cubrió los vehículos del parqueadero hasta casi medio metro, amenazando con inundar la iglesia. Cuando los ujieres avisaron, salieron a ver y supieron en su espíritu que esa palabra era para ellos. El agua se detuvo justo sobre la puerta de la Iglesia y comenzó a bajar nuevamente.

Dios siguió hablando sobre Su Gloria. A muchos pastores y ministros con más experiencia les preguntaban sobre la Gloria de Dios, y muchos no sabían qué responder. Continuaron con mucha inquietud sobre este tema, del cual empezaron a escuchar a otros ministerios alrededor del mundo: cómo Dios ha estado revelando a sus apóstoles y profetas sobre la Gloria postrera, el Río de Dios. Hasta que en el año 2006, en un congreso de avivamiento con los pastores Rodríguez de Bogotá, Dios les habló sobre el cambio de nombre: El Río de la Gloria. A partir de ese momento es el nombre de nuestro ministerio.

Reconocimiento oficial

El 3 de noviembre de 2009, el Gobierno Nacional de Colombia, a través del Ministerio del Interior y de Justicia, otorgó la Personería Jurídica Especial N° 3563 como entidad religiosa bajo el nombre de Iglesia Cristiana El Río de la Gloria.

Damos la gloria a Dios por su llamado, por el gran privilegio de servirle, por nuestros cinco hijos Verónica, Melisa, Karina, Valentina y Samuel, que han permanecido fieles al Señor y le sirven con un corazón sincero. Damos gracias a Dios por cada alma que ha sido salvada y sanada a través de este ministerio, y por los líderes y personas que Dios ha puesto a nuestro lado para ayudarnos en esta labor para el Reino de los Cielos. Y agradecemos a Dios por aquellos que añadirá en el futuro. Apóstoles Diego Saldarriaga y Patricia Ángel

Te esperamos

Domingos 9:00 a.m. y miércoles 7:00 p.m., en Rionegro y en La Ceja.

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